12 de noviembre de 2011
El Amor en los tiempos del cólera
Segundo del once,
medianoche,
miradas profundas,
abrazos inciertos,
explicaciones tardías...
Entusiasmos de papel,
besos de cristal,
rosas de algodón,
casa de arena,
danza de palabras...
Sangre encendida,
perturbadoras imágenes,
cuerpos cercanos,
almas distantes...
El reflejo del recuerdo en el cristal por el que veo transcurrir el tiempo.
19 de septiembre de 2011
Adioses en el puerto
Un faro, un susurro, una palabra, un deseo...
Mueren las velas mientras anuncian la única verdad:
Un nuevo tiempo ¿frío? ¿cálido? llegó,
el último barco se hunde,
y,
con él lo que hasta ayer fué.
21 de agosto de 2011
Preguntas
Perdida Si me arranco el corazón
¿seguirá doliéndome?
Si me arranco la piel
¿seguiré sintiéndole?
Si me arranco el alma
¿seguiré recordándole?
Si dejo de existir
¿quién sentirá este amor?
10 de julio de 2011
14 de junio de 2010
Suele suceder

Pasado
Nostalgia de las risas que cada vez se hacen más lejanas,
nostalgia de viajes y miradas a través de la ventana,
nostalgia de historias comunes y compartidas,
nostalgia de sentidos y silencios comprendidos,
nostalgia de la nostalgia coincidente.
De nuevo al ataque,
y cada día se hace más fuerte
la bestia que se desliza
por los peldaños
de una floja escalera.
No puedo respirar.
Y ya no me puedo esconder.
Ni quiero.
9 de noviembre de 2009
Lo que hacen los días...

7 de mayo de 2009
Historias breves de Amor

A través de sus movimientos de acuarela lavada se desliza la viscosa humanidad.
El filo del abismo se dibuja húmedamente a través del roce de sus cuerpos,
y, una oscuridad expulsada desde sus animales vientres
cubre el rostro de los amantes,
desdibujado por la marea de un caprichoso océano de piel y sudor.
Como imágenes atemporales sus miradas se cruzan
y en la lengua una gota de saliva destella.
La puerta al cielo y al infierno
se ilumina en las rosáceas cavidades
que palpitan al compás del crujido de cadenas que atan los cuerpos.
El extravío,
el efímero goce,
se diluye en poros abiertos que transpiran naturaleza.
La violencia suavizada por una lluvia de lágrimas y cabellos,
al situarse en el hueco existente entre dos cuerpos amarrados entre sí,
los arroja al vacío,
sedientos, hambrientos.
Cuerpos tan sucios, cuerpos tan limpios,
tan amados y tan abandonados.
Cuerpos esparcidos en un universo único de bocas secas.
Suspendidos y abstractos,
vuelven a ser tierra, sal, sudor, carne.
Los amantes,
concretos, materiales, andantes,
tan extraños, tan furiosos, tan perdidos,
danzan colgados en las notas azules de una trompeta.
Se separan con un toque tímido en las punta de sus dedos.
Tan minúscula caricia, tan profundo sentido del adiós.
En el puerto,
bajo una farola agonizante,
los amantes se dicen adiós.
8 de febrero de 2009
Un día quizá como cualquiera
Tu cumpleaños
Hoy,
al final del día,
cerraré mis ojos,
permaneceré en silencio,
me abrazaré y no lloraré.
no lo haré,
no, como lo hago siempre.
Mis gritos de aguda nostalgia
no se enredarán en mi garganta,
no me dolerán las manos esta vez,
ni mis piernas, ni mis dientes.
Hoy,
al final del día
el deseo de expulsar el dolor no ocupará mi cuerpo,
sólo lo ocupará la absurda ilusión
de escuchar al otro lado de la puerta
tus buenas noches,
las que ya no escucho,
las que ya no tengo.
3 de noviembre de 2008
Épocas

Septiembre
Como una mujer sin memoria,
así te extraviaste septiembre,
como la lluvia furiosa
cayendo en el tejado
formando explosiones acuáticas
y nudos cristalinos.
Así dijiste adiós.
Te sumergiste septiembre
en las gruesas lágrimas imprudentes,
que desde una región del pasado
hablaban del ayer.
El viento azotando ventanas y puertas
me alejó de tu ausencia, septiembre.
Llegaste.
Quizá esta noche te quedes conmigo.
Tu distancia como una soledad manifiesta
ocupa ese rincón
desde el que me observas,
haciendo tiempo para conversar,
o tal vez no,
sólo observas con asombro
mi cuerpo olvidado,
mi alma rebosante.
Mañana te irás, septiembre.
Cuando escuche al viento azotando ventanas y puertas
con certeza pensaré:
Has llegado, septiembre.
26 de mayo de 2008
Historias breves de Amor

3 de julio de 2007
Maternando
Aún no encuentran forma, quizá no encuentran el momento justo e indicado para hallarla, para dejarse escribir, para dejarse sentir... para dejarse maternar...
Pre-momento 1
Dejé el caparazón a mitad del camino,
para llegar con otra piel
a ti.
Pre-momento 2
Dos o tres cosas tuyas enriquecieron mi paisaje,
se quedaron,
aunque desde antes estuviese decidido,
alimentaron algunos días,
llenaron de luz pequeños rincones oscuros,
pero,
esa minúscula claridad no la pude soportar.
Pre-momento 3
Cuando cerró los ojos
su última mirada
se fijó en el gris opaco
de un día triste
que lloraba.
Pre-momento 4
No importan mis lágrimas,
corazón desprevenido.
No importan ya,
fueron vertidas, derramadas, secadas...
Porque el llanto no se puede ahogar.
Pre-momento 5
El amor surge en una poesía,
el amor nace en una metáfora,
tu eres la poesía,
yo soy la metáfora.
Pre-momento 6
Deseo
enviarte
en una poesía
la forma
de romper
la barrera
que existe
entre tu y yo,
entre tu indiferencia y mi locura,
tus canciones y mi poesía
tu amor, no mío,
mi amor, si tuyo.
29 de junio de 2007
Hacia dónde señalas?
En el fondo de
en la superficie de
1 de junio de 2007
Horas y días...
Me siento distinta a la seis de la tarde
porque siempre
con una nostalgia particular
te pienso.
Pienso si por lo menos
hoy, tan sólo hoy,
el atardecer,
este mustio atardecer que observo
te habrá anunciado
con el olor a tierra húmeda
los pensamientos
que sin permiso
entran por mi ventana,
ahora a la seis de la tarde.
Al otro lado del silencio
se encuentra tu mirada
reflejando ternura
se encuentra tu ser
respirando nostalgia.
Y,
Yo a este lado
sin poderte encontrar.
Recuerdos
Era sólo un lugar
donde guarecer
lo que incesantemente
buscaba.
Era sólo una llama
que produjera calor
lo que calladamente
anhelaba.
Aún anda por ahí
con su sonrisa
de verano
y
su mirada
de otoño.
Aún en las noches
la espero
para contarnos las historias ya contadas
y,
en un soñado
regreso
duermo
pensando en sus manos,
como si así la pudiese tocar,
como si así pudiese seguir.
Despierto
y sólo sé que la extraño.
9 de mayo de 2007
Cuando caminamos y dormimos

Al final de la noche
me escondo
entre las sombras
y entre los fantasmas,
como cualquier insomne
me detengo
en cualquier esquina,
sin ganas
tarareo
cualquier canción.
Como cualquier transeúnte,
al final de la noche
me escondo
entre las sombras
y entre los fantasmas
ávidos por confesar
sus secretos,
sus tristezas,
sus penas y sus soledades
de ayer, hoy y,
solamente de ayer...
Temo dormir y no despertar...
XXXV.
Acechas.
Vigilas.
Esta noche
al dormir
no quiero
ser tu refugio,
Muerte.
XXXIX.
Hoy
mi silencio
se acrecienta
y se agudiza,
inundando
de soledad
mis días,
mis noches
y
las calles
que recorro
sin prisa,
por no conocer
un lugar
donde ir...
11 de abril de 2007
Preciso tiempo...
No le hemos apostado
a un atardecer
cubierto del humo
que produce la angustia
de vivir,
que produce el precio
de soñar una falsa libertad.
En medio del caos cotidiano,
de la rapidez con que ocurren las cosas,
de la fragmentación de nuestras vidas,
no le hemos apostado
al amor...
Nada mejor que
reflejarse en unas pupilas,
descansar en un cuerpo
y encontrar la vida en unos labios.
Toma de mis manos
un amor sin límites,
que profesa libertad.
Un amor permanente,
tan frágil y tan callado,
que para vivirlo tengas
que tomarlo con
tus dos manos
y tengas que acercarte
más y más
tan sólo para escucharlo.
Te ofrezco mi compañía,
aunque a veces la nostalgia,
no sea una buena acompañante.
Te ofrezco mi tiempo.
Te ofrezco mis palabras.
Te ofrezco mi calidez.
Finalmente,
lo que quiero decir,
es que,
Me ofrezco.
Hoy me siento triste,
sin asideros,
sin raíz.
Hoy me siento triste,
me siento flotar
por la atmósfera
con ganas de abrazar
el silencio,
con ganas de robar
su cordura,
es, entonces, cuando
descubro mi fragilidad,
esa fragilidad
que escondo
que duele y lastima.
Ahora sólo queda
entre el silencio y yo,
palabras ajenas,
palabras que vuelan
y se mezclan
con mi nostalgia,
aquella que recojo
de los años
y de tí.





