Nada me habla de tiPodría decirte que estoy rebosante de felicidad,
Podría decírtelo…
cuando todo me huele distinto,
cuando tu olor ya se ha ido de mi cuerpo.
Ya nada me habla de ti,
Soy yo la que se empeña en hacerte presencia con mis palabras.
Nada me habla de ti
Hoy es violeta... violeta nostalgia, violácea tristeza... hoy es violeta, ahora es violeta
Septiembre
Como una mujer sin memoria,
así te extraviaste septiembre,
como la lluvia furiosa
cayendo en el tejado
formando explosiones acuáticas
y nudos cristalinos.
Así dijiste adiós.
Te sumergiste septiembre
en las gruesas lágrimas imprudentes,
que desde una región del pasado
hablaban del ayer.
El viento azotando ventanas y puertas
me alejó de tu ausencia, septiembre.
Llegaste.
Quizá esta noche te quedes conmigo.
Tu distancia como una soledad manifiesta
ocupa ese rincón
desde el que me observas,
haciendo tiempo para conversar,
o tal vez no,
sólo observas con asombro
mi cuerpo olvidado,
mi alma rebosante.
Mañana te irás, septiembre.
Cuando escuche al viento azotando ventanas y puertas
con certeza pensaré:
Has llegado, septiembre.

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LA PRINCESA TRISTE QUE DEJÓ DE SER PRINCESA TRISTE/En ese entonces
Voy a hacerme (hacerte) preguntas importantes,
y quizá no tengan respuesta,
pero… quisiera, me urge, saber
¿en qué momento dejé de pensar en la luna como cómplice de tristezas?
¿En qué momento dejó de acompañarme la nostalgia a flor de piel?
¿Se me perdió acaso la mirada fija en una gota de lluvia que se arrastra en un cristal?
¿O mi silencio ya me habla?
Y sintiendo e invocando los hilos dorados que tejen coincidencias
advierto que puedo escuchar mi silencio, tu silencio.
Nos escucho
cuando voy por jardines de sueño,
cuando me alimento de fuentes de colores
y me visto de azul…
Me visto de azul para esperarte,
y, escuchar por fin…
nuestro silencio.
Aún no encuentran forma, quizá no encuentran el momento justo e indicado para hallarla, para dejarse escribir, para dejarse sentir... para dejarse maternar...
Pre-momento 1
Dejé el caparazón a mitad del camino,
para llegar con otra piel
a ti.
Pre-momento 2
Dos o tres cosas tuyas enriquecieron mi paisaje,
se quedaron,
aunque desde antes estuviese decidido,
alimentaron algunos días,
llenaron de luz pequeños rincones oscuros,
pero,
esa minúscula claridad no la pude soportar.
Pre-momento 3
Cuando cerró los ojos
su última mirada
se fijó en el gris opaco
de un día triste
que lloraba.
Pre-momento 4
No importan mis lágrimas,
corazón desprevenido.
No importan ya,
fueron vertidas, derramadas, secadas...
Porque el llanto no se puede ahogar.
Pre-momento 5
El amor surge en una poesía,
el amor nace en una metáfora,
tu eres la poesía,
yo soy la metáfora.
Pre-momento 6
Deseo
enviarte
en una poesía
la forma
de romper
la barrera
que existe
entre tu y yo,
entre tu indiferencia y mi locura,
tus canciones y mi poesía
tu amor, no mío,
mi amor, si tuyo.




