17 de octubre de 2011

Nostalgia lluviosa

Nada me habla de ti


Sólo este olvido que se empeña cada día en ganarme la partida,
esta sensación de nostalgia amarga que se adhiere a mi cuerpo.

Podría decirte que estoy rebosante de felicidad,

Podría decírtelo…

Que oscuros momentos cuando no sé dónde estoy,
cuando no sé cuánto tiempo ha pasado,
cuando todo me huele distinto,
cuando tu olor ya se ha ido de mi cuerpo.

Ya nada me habla de ti,
Soy yo la que se empeña en hacerte presencia con mis palabras.
Vuelve
pero si te digo adiós, di por favor: ¡Quédate!

1 comentario:

Eduardo Eguizábal dijo...

De nuevo genial, me ya encantado.
Nostalgia.
Ese verbo inexistente,
sin inflexión,
que la memoria conjuga,
y declama el corazón,
en recuerdo pasado,
sentido presente
y futuro ansiado.
Un abrazo.