21 de julio de 2013

Encuentros


Cómplices/Testigos

Al ser que me habita hoy

La noche fue cómplice de susurros,
de voces hacedoras de historias,
de sensibilidades despiertas
a través del movimiento de dedos invisibles,
exploradores,
descubridores,
generosos en recorridos.

La noche fue cómplice
de mi resbalosa humedad,
de mi garganta seca,
de mi piel despierta,
de mi sangre más que tibia.

En otro lugar,
tu,
recibiéndome,
 invitándome,
convocándome,
llamándome.

Yo,
en este lugar,
ahogándome
en susurros
a través
de tu voz.

2 comentarios:

Eduardo Eguizábal dijo...

Excelente poema, a flor de piel deseo y pasion

Adriana González dijo...

Creo que estas escudriñando cada poems... Gracias de nuevo.