26 de mayo de 2008

Nocturnos y Diurnos

4
Entre la noche y el día


Te ha reclamado mi cuerpo
en la noche,
sus gritos insoportables
te buscan.

Agobiado se resigna,
no hay rastro de ti,
no hay huella a seguir,
no hay recuerdos a alimentar.
Sudores y temblores,
lágrimas y sangre,
sueños y deseos,
te dibujan en la oscuridad.
Duele mi cuerpo en la noche.

Al amanecer,
llega el día,
no quiere despertar,
no quiere buscarte,
no quiere llamarte,
pero te huele,
te siente,
te persigue sin hacerlo.
En el día mi cuerpo se duele.

Entre la noche y el día,
entre el día y la noche,
mi cuerpo se pierde.

En la noche al estar desnudo,
grita,
se funde en la naturaleza oscura de la noche,
en fugaces instantes te halla.
En el día al estar vestido,
llora,
se avergüenza ante la claridad por sentir,
se esconde y llora en las rendijas de las horas.

Las lágrimas de mi cuerpo
me ahogan.
Lágrimas y tormentas internas,
me golpean.



1 comentario:

Daniel Rojas dijo...

Hola, gracias por la visita y el vínculo, yo también te voy a agregar. Sobre tu poesía, me ha parecido bastante sugestiva, me gusta la manera en que abordas el tema erótico , desde las percepciones, de forma bastante delicada. Muy bello.

Saludos