3 de junio de 2008

Miedos


El Sueño



¡Ay! Como me duelen
las manos de ella
enredadas a las manos tuyas,
sus dedos, los dedos de ella
son cañas de bambú bajo mis uñas.
Sangran mis manos,
se desangra mi alma
y me estoy ahogando.

¡Ay! Como me duelen
los brazos de ella
atados a los brazos tuyos,
sus brazos, los brazos de ella
son cuerdas alrededor de mi garganta.
Sangra mi garganta,
se desangra mi alma
y me estoy ahogando.

¡Ay! Como me duele
el cuerpo de ella
sobre el cuerpo tuyo.


Tu cuerpo inmóvil, tendido, suspendido.
Gritan tus pies,
pero tocarlos no puedo,
dar un paso no puedo.

La mujer sobre ti es un fantasma,
un fantasma que nos persigue.


Me acecha desde la oscuridad
y,
desde sus entrañas nace un grito mordaz:
“Estas tierras son mías”.

1 comentario:

fabián morales dijo...

está sicodélico, algo sangriento, me gusta la sangre de un garganta escindida.

besos