10 de julio de 2011

Por si acaso...

Si olvido el sabor de la miel,
el olor de la canela,
la tibieza de una chimenea,
la frescura de un amanecer,
lentamente mi alma partiría,
mi cuerpo descansaría,
y,
mis pasos en el tiempo
me sobrevivirían como la imagen sepia de un recuerdo.


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